viernes, 30 de septiembre de 2011

¿Cómo matas a un dios?


Desde la ventana de la recámara se veían trabajadores como hormigas que desmontaban tres edificios de Polanco y la Torre de Pemex.
Salí al pasillo estrecho que termina en una sala alfombrada, iluminada a media luz. En la esquina a mi izquierda está un mueble/vitrina con los objetos sagrados. Los dos hombres y la mujer musulmanes, que reconozco como familiares, me invitan a participar en el ritual de ver el Corán.
Con un grueso velo amarillo y otro de colores cubren mi cabeza junto con la vitrina; me dicen que vea dentro del arca de la alianza y hable con Dios, que le pregunte qué es lo que quiere.
Abro la caja/vitrina/arca y meto mi cabeza; el espacio interior es reducido y a la vez inmenso. Dentro veo un dorje y otros objetos irreconocibles. Aunque no lo veo, sé que Dios está allí, en algún rincón del espacio. Le pregunto ¿qué quieres?
Después de unos segundos de silencio escucho una respiración grave, pausada y angustiosa; y luego la voz cansada de Dios que me dice: "Mátame... mátame...". Yo le grito con una mezcla de angustia, miedo, furia e insegura desesperación: ¡¡Ya estás muerto!!
Salgo de la caja, me quito los velos mojados por el sudor del miedo. Mis huéspedes/familiares musulmanes parecen muy complacidos por mi encuentro con Dios, pero el miedo y el asombro siguen anudados en mi garganta y no logro articular palabra para comunicarles su designio suicida.
Mi mujer, irradiando belleza y sensualidad en su vestido arabesco, se prepara para el ritual de entrar en el arca. Me acerco a ella y le susurro suplicante al oído: "Pregúntale ¿cómo matas a un dios?

Sí, fue un sueño raro... De esos que mi mente onírica se arma cuando tengo calor.

martes, 20 de septiembre de 2011

Salvando el planeta: Gaia vs. Narciso


Desde que empezó a ponerse de moda el tema ecologista hasta el actual "calentamiento global", el argumento es el mismo: tenemos que salvar al planeta.

Yo creo que esto no tiene nada de ecologista y sí mucho de narcisista.

Es decir, ¿qué nos hace pensar que la tierra necesita ser "salvada"? y peor aún ¿qué nos hace pensar que nosotros, la especia humana, es quien "debe" (o puede) salvarla?

Yo creo que la tierra no necesita ser salvada por dos simples razones:

La primera y más elemental se deriva de la primera ley de la termodinámica: nada se crea ni se destruye, sólo se transforma. Por lo tanto, la tierra no se va a destruir, ni se va a morir ni nada por el estilo, simplemente se transformará (como lo ha estado haciendo en todo momento desde su inicio).

La segunda tiene que ver con la llamada "hipótesis Gaia", postulada por James Lovelock, que considera a la tierra como un sistema autorregulado (http://www.gaiatheory.org/synopsis.htm). Es decir, la tierra es perfectamente capaz de adaptarse al cambio climático o al cambio en la temperatura del sol o al incremento de CO2 o a lo que sea.

Entonces ¿porqué tanto alboroto? Precisamente por lo que decía yo al principio: por puritito narcisismo.
Es decir, los ser humanos en nuestro infinito egoísmo no somos capaces de aceptar el hecho de que un día nos vamos a morir, no sólo individualmente, sino como especie.

Y cuando eso suceda, la tierra (Gaia) seguirá aquí, y la vida seguirá aquí, probablemente no como la conocemos ahora sino adaptada a las nuevas condiciones ambientales.

¿Quiero decir con esto que no nos debe importar lo que le pase a la tierra porque finalmente nos vamos a extinguir? No.
Por el contrario, lo que quiero decir es que debemos tomarnos el tema de la ecología en su justa proporción: no en el plan narcisista de "salvadores del mundo", sino respetando el hecho de que no estamos sólos en el planeta y que en este gran ecosistema que llamamos tierra, nuestro bienestar como especie depende del bienestar de todo el sistema y sus habitantes.

Dedicado a mi querido cuñao J.P.