miércoles, 2 de noviembre de 2011

Have a SAFE day


La semana pasada tuve la oportunidad de visitar Nueva York y hubo algo que me llamó mucho la atención.

Tomé un tren desde el pueblín en Nueva Jersey donde me encontraba hacia la estación terminal de Penn Station, al suroeste de Manhattan. Inmediatamente después del anuncio de "fin del recorrido" y antes de que el tren se detuviera por completo, la voz femenina de la grabación empezó a soltar una retahíla de consejos/indicaciones de seguridad que iban aumentando progresivamente de seriedad. Desde los típicos "vigile sus pertenencias" y "no acepte paquetes de extraños" hasta los claramente paranoicos "manténgase atento", "vigile sus alrededores" y "si ve algo raro avise a la policía".

Y para cerrar con broche de oro, la frase que da título a este escrito: "Have a SAFE day".
Ahí fue donde ya me quedé estupefacto.

¿Cómo que SAFE? ¿Qué pasó con el NICE (de "have a nice day")? Y es que lo que a simple vista parecería un simple cambio de palabras, si lo pensamos un momento, en el fondo implica mucho más. Dado que palabras distintas expresan ideas distintas, cabe preguntarse ¿qué idea se les quiere transmitir a los incautos pasajeros de tren?
Desde mi punto de vista, claramente se trata de una idea de inseguridad, desconfianza y hasta de constante amenaza.

Aquí mi reflexión pasó de las palabras a las personas. ¿Qué pasará con los cientos (o miles) de personas que diariamente escuchan, consciente o inconscientemente, ese mensaje? ¡¡No se han bajado del tren y ya creen que alguien les va a hacer daño!! Y si a eso le sumamos que la cosa no se limita sólo al tren, sino que están expuestos al mismo tipo de mensaje en los aeropuertos, en la televisión, en el internet, en el radio, etc., ¡pobre gente! ¡qué estrés!
Obviamente esto es Manhattan a un mes de su "aniversario luctuoso" del 11 de septiembre, pero me pregunto ¿será lo mismo en todo E.U.A.? Por la salud mental de sus habitantes, espero que no.

Finalmente mi reflexión me trajo de regreso a México al darme cuenta que este fenómeno, que llamaré de "inseguridad mental", no es exclusivo de nuestros vecinos del norte, sino que es más o menos lo mismo que tenemos aquí. Todos los días nos vemos expuestos al mismo tipo de mensaje, al grado de que ya hablamos de la inseguridad como de algo omnipresente.

Obviamente la inseguridad es un problema real en nuestro país, pero yo me pregunto ¿qué efecto tiene en nuestras mentes hablar de ello en todo momento? ¿Sirve para solucionarlo o sólo perpetúa la idea de amenaza?

Yo personalmente prefiero que mis ideas sean un poco más positivas, así que: have a NICE day!