jueves, 29 de marzo de 2012

AMLO sería el presidente perfecto


Desde mi punto de vista, AMLO sería el presidente perfecto, pues es fiel reflejo de lo que somos actualmente los mexicanos.

Cuando tenemos un problema, nuestra primera reacción es responsabilizar a alguien más (de preferencia al gobierno) y creer que ese alguien está haciendo un complot en nuestra contra. 

Después de culpar a otros, si las cosas todavía no salen como queremos, nuestra siguiente reacción es hacer berrinches y amenazar, ya sea verbal o físicamente (marchas, plantones, "Que no se repita lo de hace 6 años", etc.)... como niños chiquitos.

Cuando superamos la culpa y el berrinche y nos decidimos a buscarle solución a los problemas, esperamos, paradójicamente, que alguien más nos solucione el problema (de preferencia el mismo gobierno al que culpamos). Además solemos ser de miras cortas, esperando resultados inmediatos que nos beneficien personalmente; sin tener en cuenta el panorama más amplio y el bienestar común. La perfecta expresión de esta actitud es la dádiva de despensas y becas en vez de la promoción de la educación y la inversión para promover el trabajo.

Cuando volteamos a ver a los "más desprotegidos" (pobres, indígenas, mujeres, niños, discapacitados, ancianos, etc.) lo hacemos con una actitud de lástima, señalando sus diferencias y promoviendo la falsa caridad de las despensas y las becas; en vez de generar verdadera empatía y decidirse a atacar los procesos socio-culturales que exaltan dichas diferencias y generan la desigualdad y la discriminación.

En resumen, todas estas actitudes son las que me recuerda AMLO y por ello creo que sería el presidente perfecto para los mexicanos actuales.

Pero a mi me gustaría que los mexicanos aspiráramos a algo radicalmente diferente. A asumir nuestra propia responsabilidad en los problemas y en sus soluciones. A pensar a lo grande, a lo lejos y al futuro. A ver el bienestar común como inseparable del bienestar personal. A atacar la discriminación desde su raíz más profunda (el hogar) y desarrollar una verdadera empatía que disminuya la desigualdad.

Este es el futuro que me gustaría que los mexicanos creáramos, pero para ello AMLO no sería el presidente adecuado. ¿Y los otros candidatos?... Mmmmm...