martes, 15 de mayo de 2012

De la memoria histórica

En estos tiempos electorales es muy común evocar a la memoria histórica, básicamente como recurso para evitar que la gente vote por algún partido (principalmente el PRI). Pero ¿a qué nos referimos con "memoria histórica"? Me da la impresión que usamos el término sin ser conscientes de su relativismo e incertidumbre.

Relativismo, primero, porque como dice el dicho, cada quien habla como le va en la feria. Por ejemplo, me parece algo absurdo y hasta tierno que las personas jóvenes (concretamente aquellos en sus veintes) se refieran a las desgracias del régimen priísta cuando, en aquella época infantil su mundo se componía básicamente de juegos, caricaturas y alguna que otra molesta tarea escolar.

De los que estamos en los treintas lo entiendo un poco más, pues ya teníamos cierta consciencia de nuestro entorno social, pero aún así eramos adolescentes preocupados básicamente por el chupe, la fiesta y el sexo (o, de preferencia, una combinación de los tres).

Creo que los más mayorcitos sí podrían hablar de "memoria histórica" con más conocimiento de causa, pues ya eran actores sociales medianamente conscientes e informados. Pero aún así, como dice otra vez el dicho, cada quien habla como le va en la feria.

Es evidente que no tendrá la misma "memoria histórica" aquella persona (o familia) que perdió todos sus bienes en alguna de las periódicas devaluaciones priístas que aquella otra que se hizo millonaria con el mismo evento. No tendrá la misma "memoria histórica" aquel que se ha pasado buena parte de su vida buscando trabajo que aquel al que sí le hizo justicia la revolución y consiguió una plaza vitalicia en cualquier institución del gobierno (o sindicato).

Y para acabarla de amolar está la cuestión de la incertidumbre (al estilo Heisenberg), que básicamente quiere decir que nunca podremos conocer absolutamente un fenómeno, pues el simple hecho de observarlo modifica nuestra percepción. En este caso, la "memoria histórica" (lo que se recuerda del pasado) siempre será diferente, incluso para una misma persona, pues cada vez que se le observa/recuerda, se observa/recuerda una cualidad distinta.

Es decir, no solamente cada quien habla como le va en la feria, sino que el mismo recuerdo de la feria cambiará cada vez que se le recuerde... Entonces ¿qué es eso que llamamos "memoria histórica"?

Creo que la única salida es evocar la "memoria histórica colectiva", pero teniendo siempre presente que esta es la suma de las memorias individuales (relativas e inciertas) y por lo tanto es, a su vez, igualmente relativa e incierta. Sin embargo, creo que el valor de aludir a la "memoria histórica colectiva" radica en que el foco del análisis deja de centrarse (aunque sea por un momento) en uno mismo y pasa a centrarse en el beneficio colectivo.

Y ahora sí, desde la memoria histórica colectiva, será pertinente preguntarnos, por ejemplo, ¿cómo nos fue colectivamente con los regímenes priístas?

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